FADSP Federacion de Asociaciones en defensa Sanidad Publica

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El Servicio Canario de la Salud fomenta la obesidad

coca cola en cLa obesidad es una enfermedad que además está directamente relacionada con otras enfermedades y padecimientos graves como la diabetes, la hipertensión, el colesterol elevado, el cáncer de mama y de colon, la arteriosclerosis que a su vez se manifiesta con la elevada mortalidad de los infartos de miocardio, ictus, insuficiencia cardiaca y renal, etc. También produce aumento de las artrosis y problemas respiratorias como la apnea del sueño.

Aunque tradicionalmente la pobreza se asociaba con desnutrición y hambre, tanto en los países desarrollados como en los empobrecidos también ha pasado a relacionarse, de forma aparentemente paradójica, con la obesidad. La pobreza se asocia, además, con sedentarismo y menores gastos en alimentación, a expensas sobre todo de un menor consumo de frutas y verduras, y con un predominio de dietas de bajo coste, con alta densidad energética y mayores contenidos en grasa y azúcar. Esto tiene mucho que ver con que en Canarias haya un 30 % de obesidad y que seamos líderes en todos los tipos de obesidad: mórbida, en personas mayores y sobre todo en obesidad infantil (el 18 %), situación muy grave y que va en aumento. Como consecuencia de ello tenemos los peores índices en enfermedades cardiovasculares,  las complicaciones y la mortalidad  por diabetes triplican la media estatal, contamos con el mayor índice de infartos, estamos a la cabeza en colesterol elevado e insuficiencia renal y somos la comunidad autónoma con mayor número de diálisis.

Desde la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Canarias (ADSPC) rechazamos responsabilizar individualmente a la ciudadanía de lo que son los factores sociales, económicos y por tanto políticos de la Salud Pública evitando referirnos exclusivamente, en el caso de la obesidad, a los hábitos alimentarios individuales, particularmente si hablamos del programa de intervención para la prevención de la obesidad infantil. Un ejemplo claro lo tenemos en la ingesta diaria de bebidas azucaradas que se sabe que eleva en un 13 % el riesgo de padecer diabetes en 10 años. En concreto la revista Circulation afirma que el consumo diario de bebidas azucaradas supone a nivel mundial 130.000 muertes por diabetes, 45.000 muertes por enfermedad cardiovascular y 6.450 por diferentes tipos de cáncer. En dicha ingesta intervienen no solo la decisión individual sino también los factores mencionados, entre los que se encuentran los intereses de la industria apoyados en una potente publicidad, así como la complicidad, por acción u omisión, de las instituciones políticas públicas.

En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) propone la creación de un impuesto que grave las bebidas azucaradas y la bollería, como medida política para reducir las altas tasas de sobrepeso y obesidad.  Hay pruebas científicas suficientes que demuestran que esta medida es efectiva. Algunas publicaciones en las más prestigiosas revistas del mundo, como British Medical Journal y Lancet, afirman que la reducción  del consumo nocivo es directamente proporcional al porcentaje del impuesto, de tal manera que si gravamos la bebida con un 15 % habrá un 15 %  de reducción de la sustancia nociva  y eso ayuda a reducir la obesidad en un 1,5 %  y en un 2,5 % la diabetes de tipo 2. Además la recaudación por dicho impuesto se aplicaría a la financiación sanitaria, particularmente para prevención y promoción de salud.

Sin embargo el Gobierno de Canarias no solo es incapaz de asumir la medida propuesta, dado su más absoluto sometimiento a la industria que se opone a la misma, sino que además predica con el ejemplo de todo lo contrario: facilita el consumo de bebidas azucaradas en los mismísimos centros sanitarios como puede verse en la foto hecha en el Centro de Salud Laguna-Mercedes en la que aparece una máquina para la venta de bebidas azucaradas.

Con tal nivel de irresponsabilidad para lo más sencillo no cabe ninguna esperanza para lo más complejo, es decir, afrontar los factores sociales, económicos y por tanto políticos que definen una auténtica Salud Pública al servicio de la ciudadanía canaria. Salvo que esta consiga el cambio político necesario para lograrlo.

Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Canarias

Canarias a 11 de septiembre de 2017